Nuestro Patrimonio

 

“   EL ARANGAÑIN  “    (Por Alicia Blanco)

 

Con este nombre todas las personas de Pardollán sabemos que nos estamos refiriendo a una pequeña imagen de  Santo Tomás de unos cuarenta centímetros que esta protegido en una  caja de madera, que se encuentra en la Iglesia nueva.

Ciñéndonos al nombre  “real” hablaríamos del Santo del “Arangaño”; “Arangañin” es el nombre “cariñoso”, la “denominación” afectiva con la que las personas del pueblo hablan de esta imagen.

La historia que las gentes del pueblo cuentan es que este Santo curaba a los niños pequeños del “arangaño”, “enfermedad” que no saben definir con precisión pero que dicen que la padecían niños que no querían comer, que se quedaban muy delgados y con un  aspecto enfermizo y raquítico.

 

El ritual

 

La tradición cuenta que el niño tiene que venir acompañado por dos personas, una que le trae, y la otra persona que le llevará en brazos una vez finalizado el “rito”.

Las personas que le acompañan, junto con el niño tienen que hacer nueve “novenas” u oraciones alrededor de la iglesia. Cada vez que se completa una vuelta pasan por delante del Santo y el niño tiene que besar la imagen, si el niño no lo hace lo harán sus familiares por él.

Finalizadas las nueve vueltas la familia le retiraba la ropa que el niño vestía durante la ceremonia y le ponían otra,  dejando como ofrenda al Santo  la ropa que le quitaban, que se dejaba depositada dentro del templo.

Nuestros vecinos consideran al Santo del “Arangaño” muy milagroso, y de vez en cuando, y a lo largo de los años han visitado el pueblo familias y personas  que vienen a ver la pequeña imagen y relatan la historia de curación de algún hijo, de algún hermano o familiar e incluso que cuentan como a él mismo le trajeron a que le curara el “Santo”.

 

 

Imagen de Santo Tomás (El Arangañín)